A lo largo del siglo XX, el arte popular en México dejó de ser una categoría estable para convertirse en un territorio de disputa intelectual, política y cultural. Entre coleccionismo, museos, exposiciones, políticas indigenistas, debates historiográficos y prácticas artesanales, términos como “arte popular”, “artesanía”, “arte culto”, “folclor “o “diseño artesanal” fueron transformando sus significados al ritmo de las tensiones entre modernidad, nacionalismo, mercado y cultura.
"Éste es uno de los mejores libros de nuestra disciplina, la historia del arte / Bildwissenschaft de los últimos años. Es un hito del pensamiento contemporáneo. El punto de partida es la iconografía política, fundada por Martin Warnke. La descripción precisa de los fenómenos abordados y su movilidad interna, la nueva definición de la psicología espacial, la comprensión del medio ambiente como un evento primordialmente estético, la interacción entre distopía y utopía, además, la formulación de una iconografía política del Antropoceno, y sobre todo, el tono fundamental no es nihilista, sino que es una invitación a ver y actuar; todas esas cualidades hacen que este libro sea una sobresaliente publicación en la actualidad." Horst Bredekamp
Las artes escénicas ofrecen historias y situaciones que reflejan invención y realidad por medio de géneros que evocan ambientes y tonos sentimentales —tragedia, comedia, auto sacramental, melodrama, farsa, parodia, revista musical, entre otros— con la participación de dramaturgos, directores, escenógrafos y actores.
Las Leyes de Reforma, implementadas en el siglo XIX en México, marcaron el panorama musical, en particular en el estado de Oaxaca, donde las capillas de música se transformaron en capillas de viento que dieron origen a las bandas filarmónicas. Este cambio modificó la dotación de instrumentos y la vida musical al ser el Estado el encargado de patrocinar las actividades musicales y su enseñanza. Gracias a esto surgieron archivos musicales en diferentes municipios oaxaqueños con un amplio repertorio religioso y secular.
Desde 1975 se lleva a cabo un coloquio anual donde los investigadores del Instituto se reúnen con sus colegas nacionales y extranjeros, así como con teóricos que trabajan fuera del ámbito académico. Mediante estos coloquios, realizados en distintas ciudades del país, se fomenta la relación con otras instituciones, el análisis interdisciplinario y la difusión de la tarea del crítico y del historiador del arte.